lunes, 30 de marzo de 2026

Qué cruz

Hace más de dos años publiqué una entrada de la que estoy especialmente orgulloso porque la he releído varias veces y me sigue haciendo gracia en la que describía dos sucesos que presencié desde mi pisazo y que, al menos al principio, me causaron cierto sobresalto. Pues bien, hoy voy a hablaros de un tercero de dichos sucesos.

Antes, quiero decir que no es que yo sea precisamente James Stewart en La ventana indiscreta, pero paso un tiempo considerable pendiente de lo que hay ahí fuera: no sólo disfrutando de varios cafés a lo largo del día en el balcón contemplando nubes y gente que pasea perros cuyos nombres me invento mientras mi móvil y su pantalla diabólica se quedan encerrados dentro, sino también lanzando la mirada a través del ventanal que hay junto al escritorio para que mis ojos puedan descansar de vez en cuando de ocho horas diarias de monótono home office ante un monitor de ordenador.

Vivir en un sexto piso y que no haya edificios altos cerca me supone un privilegio cuando de mirar a través de dicho ventanal se trata, pues puedo contemplar las cumbres de tres colinas (aunque para mí, vallisoletano de los llanos Campos de Castilla, son montañas. Pero los austriacos se ríen de mi cada vez que lo digo. Y con razón, pues este país cuenta con elevaciones que las superan en cientos de metros) características: Shöckl, Sloßberg (le pregunté en su día a una amiga austriaca si Sloßberg significa "la montaña del castillo" o "el castillo de la montaña" y no fue capaz de responderme) y Plabutsch.

Pues bien, la ladera de esta última cuenta con un elemento que me provoca el susodicho tercer sobresalto: una enorme cruz. Algo así como la que hay en Paracuellos y que se puede ver desde la pista del Adolfosuárezmadridbarajas, pero infinitamente más malrollera.

¿Que por qué? Pues porque su visualización sólo es posible después del atardecer, ya que cuenta con una potente iluminación que destaca sobre la oscuridad del terreno que la rodea y es distinguible a kilómetros y kilómetros de distancia. Y aquí viene lo más espeluznante: este efecto sólo tiene lugar durante los días de Semana Santa.

Si Bécquer se hubiese enterado de esto, habría sacado una leyenda de la hostia.

Bueno, pues a mí este año no me iba a pillar el mal rollo por sorpresa. Sabedor del periodo de acción de la cruz luminosa, y tratado de recordar experiencias anteriores, calculé que la misma se encendería a un par de días del Jueves Santo.

Hablemos ahora del concepto jump scare.

En español se traduce como "susto que te hace saltar" o algo por el estilo, lo que no tiene tanta chicha. Es un recurso visual propio de pelis y videojuegos de miedo en el que una acción súbita le mete un susto (el mismo nombre lo indica, que no sé qué hago yo dando explicaciones a lectores a quienes considero lo suficientemente inteligentes como para llegar a la conclusión ellos solos) al espectador o jugador. Evidentemente, hay cientos de ejemplos, y no necesariamente en pelis de miedo. El Señor de los anillos tiene uno, en la escena en la que a Bilbo, codiciando la alhaja que le ha entregado a Frodo, se le pone la misma cara que a Íñigo Errejón en una manifa del 8M:

fuente: reddit
No sé en qué estaría pensando Peter Jackson cuando hizo esto, pero me cago en sus muelas

De hecho, la vida misma puede darte un jump scare. Como cuando un blanco se pone una prenda de color salmón:

fuente: twitter
Me duele reconocer que el chiste de la ropa no es mío, pero es que me viene demasiado bien en esta historia como para no meterlo aquí

¿Sabéis dónde tuvo lugar un jump scare el pasado sábado por la noche, víspera del Domingo de Ramos? Os doy una pista: yo me encontraba mirando por la ventana de mi piso con la seguridad de que nada al otro lado del cristal perturbaría mis córneas cuando...

-¡Coño!

Sí. Exclamé tan malsonante interjección (mi novia puede confirmarlo, que lo oyó desde el salón) debido a que la puñetera cruz (creo que esto constituye una blasfemia), días antes de que yo contase con su presencia, acababa de jumpscarearme:

Sí. Es esa mancha de luz a lo lejos. Da más mal rollo de lo que parece y si no os gusta la foto siempre podéis regalarme un teleobjetivo decente

El susto estaba dado y el daño estaba hecho. Una vez repuesto, me puse con el plan que llevaba meses tramando, consistente en primero localizar su situación y después plantarme allí para verla de cerca y comprobar si había algo especial en el lugar que mereciese el anual fenómeno.

No. No tenía nada mejor que hacer.

Lo de saber dónde estaba la cruz exactamente se me escapaba año tras año. Ya os he dicho que se puede ver de noche pero durante el día se camufla con el entorno. Sin embargo, esta vez contaba con mi nueva cámara de fotos (bueno, ya no es tan nueva. De hecho, me ha acompañado a Ptuj, a Navalosa y a otros sitios de los que tengo pendiente hablaros), la cual permite hacer filigranas nocturnas y captar más luz. Armado con este cuerpo fotográfico, y con un teleobjetivo tipo espejo bastante cutre y barato, hice una foto a medio camino entre el mal rollo y la vergüenza:

Insisto en lo de que me compréis un teleobjetivo

Pero bueno, lo pude compensar usando otra lente que, si bien no ofrecía tanto nivel de aumento, me había costado tres veces más, permitiendo una foto de mayor calidad que me ayudó a ubicar mi objeto de estudio:


Tocaba entonces esperar a que el sol volviese a salir. Al día siguiente (Domingo de Ramos. Que, por cierto, en mi casa solía decirse "Domingo de Ramos, quien no estrena no tiene manos", lo que implicaba que cada año mi abuela me regalase en esta fecha un par de calcetines o unos calzoncillos. ¿Vosotros no hacíais eso? ¿No? Pues qué tristes sois) repetí la toma fotográfica y así puede hacerme una idea de hacia dónde ir:

Parecía estar en la parte alta de un claro en el que hay césped, junto a una especie de caseta o algo por el estilo. Por otra parte: ejem, ejem

Ahora tenía que ir a buscar la cruz de marras (creo que esto también es blasfemia). Originalmente, pensaba llevar a cabo esta acción durante alguna de las noches de la Pasión, convirtiendo el proceso en una interesante entrada en la que hablaría de las sorpresas que la oscura ladera tendría reservadas para mí. Pero una mezcla de sensatez y pereza (sobre todo pereza) me hicieron cambiar de opinión. En vez de correr riesgos, y teniendo en cuenta que Plabutsch es el escenario de mis entrenamientos de fondo de los domingos, iría allí corriendo.

No obstante, un nuevo contratiempo me hizo repensar mis planes: durante los días que tuvo lugar todo esto que estáis leyendo con infinita paciencia, un huracanado viento de los que arrancan persianas estuvo azotando la zona, por lo que la sensatez y la pereza volvieron a decirme: "¿sabes qué? Que mejor, no".

Pero yo tenía que salir de casa de todas formas, pues otras tareas requerían de mi asistencia. Concretamente, comprar pan para acompañar al almorzaco dominical de huevos fritos con bacon del que mi novia y yo habríamos de disfrutar más tarde ese día y echar un vistazo a Gata, ya que sus dueños estaban otra vez de viaje.

Decidido, entonces. Al paseo sustituto de la carrera con paradas en panadería y casa de Gata le añadiría una primera, situada en mitad de la colina. Hice un cálculo rápido de distancias y me di cuenta de que aquello más que un paseo iba a ser una caminata, y que los huevos fritos con bacon nos los íbamos a cenar en vez de almorzar. Esto causó que por tercera vez mis amigas Sensatez y Pereza me diesen un toque, sugiriéndome que me enfrentase a la distancia subido en mi bici.

A la distancia y al ya mencionado viento, aclaro, pues me tocó pedalear contra ráfagas que me sacaban lágrimas y me las colocaban en la nuca. Mi esfuerzo me llevó al pie de la colina, donde perdí todas las referencias de ubicación que había calculado desde mi casa (pero qué listo soy), y allí desmonté para después caminar un buen trecho por una empinadísima cuesta (y entonces quienes lloraron fueron mi gemelos) arrastrando mi vehículo de dos ruedas.

No, no me funcionan los cambios de la bici. Llevo meses queriendo llevarla a arreglar pero Pereza lleva meses diciéndome que no hace falta.

Intuyendo más o menos dónde estaría la cruz, calculé que tendría que adentrarme por caminos de tierra, por lo que dejé mi bici candada al pie de una de las últimas viviendas allí presentes (que si bastante esfuerzo suponía ir arrastrando una bici, no os quiero ni contar si llegase a tener alguna rueda pinchada, así que mejor no jugársela). Siguiendo mi intuición (algo que, por otra parte, nunca suele dar buen resultado), terminé atravesando por una zona en la que directamente no había ni camino. Bajo mis pies, una alfombra de hojas salpicada de piedras y ramas llena de desniveles auguraba una buena hostia de las que le hacen gracia a todos menos al que se la pega. ¿Alguna vez os habéis visto en una situación que os ha hecho preguntaros por qué cojones habéis acabado allí? Bueno, pues yo me hacía esa misma pregunta cada diez pasos, que era la frecuenta con la que sufría un tropiezo, un resbalón, o la hilarante combinación de ambos.

Pero esta torpe travesía dio sus frutos. Llegué a un familiar claro de césped (que yo pensé: "¿me estaré metiendo en una propiedad privada? ¿Y si lo último que oigo antes de cerrar sesión es un tiro de escopeta?") y en lo alto del mismo, majestuosa (y apagada por ser de día) me esperaba mi cita:


Por fin tenía ante mí al motivo de tanto susto Pascual. Aunque en el lugar no había ningún enclave de carácter religioso que explicase su presencia. Ni una triste iglesia prerrománica o alguna secta apocalíptica a la que poder unirme. Lo que sí que se encontraba a su pie eran unas gradas que aproveché para sentarme unos minutos a descansar:


También, ya que estaba allí arriba, disfruté de las vistas durante un rato:


Recuperado el aliento y satisfechos mis ojos, analicé el enclave. Además de la protagonista de esta entrada, allí había una guirnalda de luces de colores y unos bancos en torno a una mesa:


Qué extraño, ¿no? Aquello tenía pinta de ser un merendero o la casa de algún austriaco más flipado de lo normal para este país. Esta segunda teoría cobró fuerza cuando, dispuesto a largarme de allí, descubrí el detalle que me dejó con el culo aún más torcido si cabe: las estatuas.

Diseminadas por la zona, estatuas de diferentes animales desafiaban a mi sentido común. La primera, un perro o un mono, se podía vislumbrar desde las gradas, y de hecho sale en la foto de las vistas de la ciudad que he puesto un poco más arriba. Pero vosotros no os habéis dado cuenta porque no estáis a lo que hay que estar.

Invadido por la curiosidad, recorrí la zona retratando cada nueva representación. Allí había un jabalí:


Una cabra con un cuerno de menos detrás de la cual había desplegada una especie de pantalla:


Un ciervo, unicornidado también:


Un ¿mapache? ¿Tejón? ¿Zorro?

Que tuviese grabada una diana llena de lo que parecían ser perdigonazos me hizo volver a pensar en lo del tiro de escopeta y lo de cerrar sesión, pero al final aquellos agujeritos eran inocente porosidad del material

Un oso atado a un árbol:

Al ver esta estatua me acordé de Mitrofán y renové mis votos republicanos

Y no di con más ejemplares de esta singular fauna. De todas formas, nada más me quedaba por hacer allí (y yo creo que DEFINITIVAMENTE me había metido en una propiedad privada), así que di media vuelta y me enfrenté nuevamente a la tramposa alfombra de hojas que me hizo sentirme un concursante de Humor Amarillo.

¿Vosotros no veis un camino aquí? Yo sí porque no me quedó otra

Cerca ya del asfalto y la civilización, se mostró a mi izquierda lo que parecía la entrada a un refugio, un búnker, un zulo o vete tú a saber:


Pero no quise tentar a la suerte asomando la cabeza ahí. Además, aún tenía por delante la última prueba del día: descender en mi bici la empinadísima pendiente y no dejarme los piños en el intento. Para tal fin, recorrí cada metro con un cuidado extremo, apretando los frenos con fuerza. Y, por suerte en aquel Domingo de Ramos, no tuve que estrenar dentadura.

Eso sí, mi bici iba a tener que estrenar zapatas. Mira, así podría aprovechar para que me revisasen los cambios.

Así que al final todo fue bien. Bien también estaba Gata, por cierto:

Os envía saludos

Y bien estuvo el almuerzo, pero de eso no hice foto porque cuando tuve la idea ya me lo había comido. Es la ventaja que tiene el contar con todos los dientes, supongo.

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martes, 24 de marzo de 2026

Hazme rico

A mediados de enero del año pasado, mientras la ENORME serie de entradas acerca de aquel viaje echaba a andar, tuve una idea brillante que unió en sagrado matrimonio dos de los conceptos que menos me interesan en este momento de mi vida: fútbol e inteligencia artificial (que mira que os habéis flipado con el tema y no deja de ser una evolución del puto clip del Word). Dicho enlace, calculé, me haría a todas luces millonario (dos coma ocho millones de euros millonario, para ser exactos). ¿Cómo? Pues llevando a cabo una acción que, según me constaba por aquel entonces, no se le había ocurrido a nadie: pedirle a ChatGPT que me rellenase la quiniela.

Lo sé, soy un puto genio. Yo, que cuando de pequeño pasaba frente a un estanco y veía el "1 X 2" que anunciaba la lotería futbolística pensaba "joder, vaya multiplicación más sencilla", iba a delegar en la IA de OpenAI el trabajo sucio. Todos vosotros quejándoos de que esta herramienta del demonio os va a dejar sin curro y a mí me iba a dejar sin la necesidad de currar.

Lo que viene a continuación es la entrada que escribí durante el proceso, la misma que se ha pasado meses encerrada en mi carpeta de borradores y a la que, si os digo la verdad, no es que le vea mucha gracia. De hecho, es hasta contradictorio, e incluso un poquito vergonzoso, echar la vista atrás y descubrirme a mí mismo haciendo uso de este sistema al que le he cogido tanta tirria (algo que ya declaré hace un par de entradas). Pero bueno, ya que el post está ahí y mi inspiración flojea, voy a echarle morro y a darle al botón de "publicar", que de morralla también vive este blog.

Lo primero que hice fue pasarle a ChatGPT el siguiente prompt, bien masticadito, para que supiese de qué iba el tema y cuáles eran los datos que tendría que manejar:

Obtén información de la liga de fútbol española correspondiente a los últimos doce meses relativa a goles marcados, goles recibidos, victorias, derrotas y evolución en la clasificación de los siguientes 30 equipos de fútbol:
Deportivo Alavés
Girona Fútbol Club
Real Valladolid
Real Betis Balompié
Real Club Deportivo Espanyol
Club Deportivo Leganés
Sevilla Fútbol Club
Valencia Club de Fútbol
Unión Deportiva Las Palmas
Getafe Club de Fútbol
Club Atlético de Madrid
Club Atlético Osasuna
Albacete Balompié
Real Racing Club de Santander
Sociedad Deportiva Huesca
Club Deportivo Mirandés
Club Deportivo Tenerife
Club Deportivo Castellón
Málaga Club de Fútbol
Real Club Deportivo de La Coruña
Real Oviedo
Real Sporting de Gijón
Córdoba Club de Fútbol
Unión Deportiva Almería
Cádiz Club de Fútbol
Levante Unión Deportiva
Elche Club de Fútbol
Real Zaragoza
Real Sociedad de Fútbol
Villarreal Club de Fútbol

La segunda parte de dicho prompt incluía mi petición:

Utiliza los datos obtenidos para determinar el nivel profesional actual de cada uno de los equipos de fútbol analizados anteriormente. Usa dicho nivel obtenido para deducir, en cada uno de los quince partidos de fútbol que se muestran a continuación, qué equipo de los dos vencerá en cada caso o si se producirá un empate. Explica, para cada uno de los quince partidos, por qué has elegido qué equipo vencerá o si se producirá un empate.

Partido de fútbol número 1: Deportivo Alavés contra Girona Fútbol Club.
Partido de fútbol número 2: Real Valladolid contra Real Betis Balompié.
Partido de fútbol número 3: Real Club Deportivo Espanyol contra Club Deportivo Leganés.
Partido de fútbol número 4: Sevilla Fútbol Club contra Valencia Club de Fútbol.
Partido de fútbol número 5: Unión Deportiva Las Palmas contra Getafe Club de Fútbol.
Partido de fútbol número 6: Club Atlético de Madrid contra Club Atlético Osasuna.
Partido de fútbol número 7: Albacete Balompié contra Real Racing Club de Santander.
Partido de fútbol número 8: Sociedad Deportiva Huesca contra Club Deportivo Mirandés.
Partido de fútbol número 9: Club Deportivo Tenerife contra Club Deportivo Castellón.
Partido de fútbol número 10: Málaga Club de Fútbol contra Real Club Deportivo de La Coruña.
Partido de fútbol número 11: Real Oviedo contra Real Sporting de Gijón.
Partido de fútbol número 12: Córdoba Club de Fútbol contra Unión Deportiva Almería.
Partido de fútbol número 13: Cádiz Club de Fútbol contra Levante Unión Deportiva.
Partido de fútbol número 14: Elche Club de Fútbol contra Real Zaragoza.
Partido de fútbol número 15: Real Sociedad de Fútbol contra Villarreal Club de Fútbol.

Tal y como era de esperar, ChatGPT me soltó una preciosa parrafada analizando en cada caso cómo acabaría cada encuentro y por qué. Y yo me pasé el fin de semana pendiente de los resultados como no había hecho en décadas. Y vosotros os preguntaréis: ¿en serio vas a dedicar los siguientes párrafos a contar lo que dijo ChatGPT respecto a CADA partido y compararlo con lo que ocurrió en realidad?

Qué poco me conocéis si pensáis que la respuesta a esa pregunta es un "no".

1. ALAVÉS - GIRONA

Según ChatGPT, "el Girona ha mostrado un rendimiento superior en la temporada actual, ocupando posiciones de ascenso directo. Por lo tanto, se prevé una victoria para el Girona".

Éste fue el primer partido de la jornada, y aunque el marcador se mantuvo a 0 durante todo el tiempo, un gol del equipo visitante en el último minuto le dio la razón a la IA y me hizo empezar a pensar que lo de forrarme acabaría siendo algo más que una fantasía. Eso y que, evidentemente, no podría publicar esta entrada (si el día de mañana acabo con tres millones de euros en el banco os aseguro que no os vais a enterar de ello). Pero esta entrada existe, así que veamos cómo se fue torciendo todo.

2. VALLADOLID - BETIS

En este caso, ChatGPT me dijo que "el Real Betis juega en LaLiga EA Sports, mientras que el Real Valladolid lo hace en LaLiga Hypermotion (ni sé qué es eso de la liga tal o cual, ni me interesa. Qué ganas de complicarlo todo, oye). La diferencia de categoría y nivel sugiere una victoria para el Real Betis".

ChatGPT tiraba a tablero, pues hasta yo sabía que el Pucela SIEMPRE pierde. Pues bien, el Pucela ganó por 1 a 0 y me jodió el pleno al quince. Y aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid y que yo pasé por Valladolid durante el fin de semana de autos, le saqué una foto al Nuevo José Zorrilla para ilustrar esta entrada. De lejos, que en realidad fui al Carrefour que hay junto al estadio.

¿Vendes tu casa?¡Llama a Manu!

3. ESPANYOL - LEGANÉS

Aquí, ChatGPT aseguró que "el Espanyol, recién descendido, busca regresar a la máxima categoría y ha mantenido una plantilla competitiva. Se anticipa una victoria para el Espanyol".

Pues tan competitiva no sería la plantilla del Espanyol, que empataron a 1.

4. SEVILLA - VALENCIA

El pronóstico chatgepetero para este encuentro fue el siguiente: "el Sevilla ha tenido un desempeño más consistente en las últimas temporadas, lo que podría darle una ligera ventaja. Sin embargo, dada la calidad de ambos, un empate es una posibilidad real".

Clavado, oye. Empataron a 1.

5. LAS PALMAS - GETAFE

"Las Palmas ha mostrado fortaleza en casa, mientras que el Getafe ha tenido dificultades como visitante. Se pronostica una victoria para Las Palmas", ChatGPT dixit.

1 a 2 para el Getafe y mi gozo en un pozo una vez más.

6. AT.MADRID - OSASUNA

ChatGPT, tajante en este caso: "la superioridad del Atlético de Madrid es evidente, por lo que se espera su victoria".

Y evidente fue, que el equipo colchonero ganó por 1 a 0.

7. ALBACETE - RACING S.

La reflexión de la IA en este caso beneficiaba al equipo manchego: "el Albacete ha tenido un rendimiento ligeramente mejor en casa, lo que podría inclinar la balanza a su favor. Se anticipa una victoria para el Albacete".

Bonita metáfora, pero la balanza no se inclinó a favor de nadie. Empate a dos.

8. HUESCA - MIRANDÉS

Para ChatGPT, "el Huesca ha mostrado solidez defensiva, mientras que el Mirandés ha tenido problemas para anotar. Se prevé una victoria para el Huesca".

Buen ojo el de ChatGPT. El Huesca ganó por 1 a 0.

9. TENERIFE - CASTELLÓN

Una escueta declaración de ChatGPT se puso del lado del conjunto isleño: "el Tenerife ha sido fuerte en su estadio, lo que sugiere una victoria local".

Y así fue, oye. 2 a 0, concretamente.

10. MÁLAGA - DEPORTIVO

ChatGPT auguraba un resultado igualado aquí: "el Málaga ha tenido una temporada irregular, mientras que el Deportivo ha mostrado mejoras recientes. Un empate parece un resultado probable".

Más que probable, el resultado final fue en efecto de empate. De empate a 1, mira tú.

11. R.OVIEDO - SPORTING

Para el derbi asturiano, ChatGPT no quiso mojarse: "la rivalidad y la paridad entre ambos hacen que un empate sea un resultado plausible".

No sólo plausible. Un empate a 1 le dio la razón a la IA. Qué miedo da a veces que tenga razón esta criatura.

12. CÓRDOBA - ALMERÍA

Aquí ChatGPT declaró (incluyendo el enlace a una crónica del diario El País que no me molesté en leer): "el Almería lidera LaLiga Hypermotion y viene de una racha impresionante, incluyendo una victoria reciente en la Copa del Rey. Se espera una victoria para el Almería".

0 a 3 para el Almería. Bien por ChatGPT.

13. CÁDIZ - LEVANTE

Pronóstico de la inteligencia artificial en este caso: "el Levante ha mostrado un mejor desempeño en la temporada actual, lo que sugiere una victoria para el Levante".

Aquí a ChatGPT se le acabó la racha, que el encuentro acabó 0 a 0.

14. ELCHE - R.ZARAGOZA

Para el penúltimo encuentro de la lista, ChatGPT afirmó que "el Elche ha sido sólido en casa, mientras que el Zaragoza ha tenido dificultades como visitante. Se anticipa una victoria para el Elche".

Efectivamente, se produjo la anticipada victoria para el Elche por 1 a 0.

15. R.SOCIEDAD - VILLARREAL

Yo no estaba al tanto de que vaticinar el pleno al quince exigía ahora indicar el número de goles de cada equipo, por lo que le pedí a ChatGPT que hiciese un esfuerzo extra:

Considerando la progresión que Real Sociedad de Fútbol y Villarreal Club de Fútbol han llevado en los últimos meses y su nivel actual, ¿cuántos goles podría marcar cada uno de estos equipos si se enfrentasen en un partido de fútbol?

Y su respuesta, en la que analizaba los últimos encuentros de cada combinado, con los goles marcados y encajados y la diferencia de nivel ya jugasen en casa o fuera, concluía que "se podría estimar que el partido finalizará con un empate 1-1, reflejando la paridad histórica entre ambos equipos y su rendimiento actual".

Llegados a este punto os indico que éste fue el último partido de la jornada, y por si no habéis echado cuentas, hasta el momento ChatGPT había acertado nueve de catorce pronósticos. Si éste último se cumplía, yo me llevaría al menos 12,47 euros de premio.

Y ¿cómo fue el encuentro? Pues la Real se adelantó en el minuto no sé cuántos y el resultado se mantuvo así hasta que, no os lo vais a creer, el Villareal empatNO. 1 a 0, así que mierda para mí.

Pero hay un pequeño epílogo. No os vayáis todavía.

Antes de que comenzasen los partidos, estando yo a punto de acudir al quiosco de turno para echar la quiniela de marras, y mientras marcaba las casillas en el papelito que había adquirido por la mañana, un amigo de los de hace muchos años con quien había quedado para tomar café, y que sabía tan poco como yo acerca de este tipo de apuesta y de fútbol en general, echó un ojo en internet a la normativa quinielil y me advirtió que, por huevos, tendría que rellenar una segunda columna de pronósticos. Así que, ¿qué es lo que hice en este caso? Pues...

Genera una lista aleatoria de 14 elementos a elegir entre los valores 1, x o 2.

Y ChatGPT, en un esfuerzo adicional y completamente aleatorio por hacerme de oro, respondió: "aquí tienes una lista al azar de 14 elementos seleccionados entre los valores 1, x o 2: ['2', 'x', 'x', '2', '2', 'x', 'x', '2', 'x', '2', '1', '1', 'x', 'x']".

Muy útil, sí señor. DOCE variantes que auguraban un resultado aún más desastroso que el obtenido tras el sesudo análisis liguero. Y, ¿cuántos aciertos hubo en este caso? Pues, por si no habéis echado la cuenta vosotros, ya os digo yo que cinco. CINCO. Que una quiniela llena de doses y equis equivale a fracaso lo puedo decir hasta yo.

Todo esto, recién estrenado el año. He de confesar que, buscando estirar el chicle, yo contaba con escribir una segunda entrada continuando la historia, pues repetí el experimento otro par de veces durante dos mil veinticinco.

En una ocasión, liando a mi novia para que ella también le pidiese a su IA de confianza (Claude) un pronóstico, hice yo lo propio con DeepSeek, que en su momento parecía que le iba a comer la tostada a ChatGPT, ¿os acordáis?; buscando así enfrentar resultados para ver qué IA era más lista menos tonta.

Semanas después intenté que esta vez los contendientes fuese la máquina y el ser humano, así que tiré de nuevo de oráculo digital al tiempo que le pedí a mis padres sus vaticinios y rellené una columna con todos ellos, dejando incluso hueco para los míos propios.

No guardo recuerdo de los resultados. Ni siquiera me molesté en apuntarlos para poder reproducirlos aquí. Y es que directamente dejé de tener interés por llevar a cabo este ejercicio. Os puedo decir, eso sí, que ningún pronóstico contó con aciertos suficientes como para suponerme un beneficio económico.

Llegados a este punto es cuando yo debería añadir una conclusión que teorizase acerca de la utilidad real de la inteligencia artificial o algo por el estilo, pero sólo voy a dejar caer que yo perdí pasta, y vosotros habéis perdido un buen rato leyendo esta turra.

Echadle la culpa a la IA.

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